
El perfume de su piel era gloria, dulce pero peligrosa! Su energía me llamaba, hasta lo mas profundo de los huesos, donde nadie mira, donde nadie conoce, donde todo es paz y el amor vive escondido, reinando con libertad entre los cánticos de victoria que exclama su voz al bailar entre cada rincón, recorriendo los nadis con prana que limpia y fortifica...