
"TEHERÁN"
Pudiera decir Teherán
y pensar en la ciudad persa que atesora
historia en un libro antiguo.
Pudiera decir Teherán
e imaginar la ciudad
extendida entre sus valles y montañas,
mientras mis dedos casi tocan las Alborz
en su cántico de eternidad.
Mientras la nieve se recrea en mi rostro
y a mis pies Darband y Darakeh
ofrecen sus piedras,
su humedad.
Pudiera decir Teherán
cuando mi olfato se deleita con el olor del té
recién traído a mi mesa
Y mi mente viaja cuidadosamente
por las rugosidades de un pergamino milenario.
Pudiera decir Teherán
y evocar el Palacio de Golestán,
de inusitada belleza,
y así permanecer una eternidad tras otra eternidad.
Luego apresurar el paso hasta los bazares
para decir Teherán
y llegar absorto, mudo,
hasta el Gran Bazar
que estos ojos míos contemplarían
como el más hermoso tapiz entre tantos.
Pudiera decir Teherán
y volver a transitar la Avenida Valiasr,
escuchar los ecos,
los silbidos.
Y por supuesto,
decir Teherán y erguirme,
y contemplar la Torre Milad...
Pudiera decir Teherán...
Pero me sangra la vista
Pero me sangra el alma...
Desde el 28 de febrero de 2026,
esas no serán las imágenes que acudirán a mi mente,
cuando diga Teherán.
Poema de mi autoría. Derechos Reservados (DR).
Imagen creada por Nano Banana.
