[Fuente](https://uhear.files.wordpress.com/2015/07/journalism-education.jpg)La estrategia que empleemos para aprender debe ser una herramienta que nos permita adquirir la información de la mejor manera posible y a nuestro propio ritmo, generando así un aprendizaje significativo el cual muy difícilmente será olvidado. Es por esto que conocernos debe ser el primer paso; saber de qué manera se nos hace más sencillo captar la información y aplicarlo continuamente.
Para esto, desde la psicología cognitiva y más específicamente la psicología educativa y del aprendizaje, se han desarrollado términos basados en investigaciones y descubrimientos sobre los procesos cognitivos implicados en el aprendizaje y las formas en que podemos optimizarlo.
[Fuente](https://creativelyenglish.files.wordpress.com/2013/10/thinking-children.jpg)Uno de estos es la Metacognición, que es simplemente hacernos conscientes de nuestros pensamientos y la forma en la que aprendemos, es decir, poder conocerlos y reflexionar sobre ellos en cada momento. Esto permite que podamos constantemente evaluar si lo que hacemos está generando los resultados deseados, como una especie de retroalimentación, lo cual nos da la capacidad de cambiar o modificar aquellas técnicas que no funcionen; es un poco de ensayo y error, que, cuando ya hay un poco de práctica, se vuelve menos error y más ensayo.
Otro aspecto a tomar en cuenta son los sentidos. Popularmente conocemos que existen cinco: vista, olfato, oído, gusto y tacto; estos son nuestro puente entre el mundo externo y todos los procesos que se llevan a cabo en nuestro cerebro para crear la realidad tal como la conocemos. Obviamente, para que se de un aprendizaje primero este debe entrar a través de nuestros sentidos y posteriormente ser procesado e interpretado por nuestro cerebro. Según el sentido que tengamos más desarrollado (bien sea uno, dos o varios) la información será captada con mayor facilidad en unas personas y otras.
[Fuente](http://cerveceradecanarias.com/wp-content/uploads/2016/03/5-sentidos-630x350.jpg)El gusto y el tacto quedan un poco desplazados en cuanto aprendizaje académico, a menos de que seas un catador, un chef, crítico de aromas o cualquier otra profesión y disciplina que desconozco.
Al fin y al cabo, aquí es donde la metacognición juega un papel importante, porque de nada sirve saber que podemos aprender de manera auditiva, visual y kinestésica si no conocemos con cuál de estas estrategias funcionamos mejor. Es aquí donde entra el ensayo y error, así como la reflexión; empezar a recordar y ser consciente bajo que situaciones aprendimos de mejor manera aquellas cosas que aún recordamos.
Sin embargo, esto es sólo una breve explicación de la forma en que nuestro cerebro aprende, pero aún quedan muchas otras estrategias por explicar y aplicar.