Ese sentimiento bonito, ese que no sientes muy amenudo pero que cuando llega te llena el alma de pureza y calma.
Cuando nos enamoramos de una persona, perdemos la noción del tiempo, espacio, responsabilidades, obligaciones y todo lo que no sea estar disfrutando cualquier momento junto a la persona que quieres.
Este sentimiento bonito lo he vivido por segunda vez, pero ahora, con mas intensidad, con conciencia de lo que hago, sin desmedidas, con cautela y sobre todo con madurez, que es lo principal que debe existir en una relación para perdurar en el tiempo.
Este es mi novio, mi Aron, que llegó a mi vida para hacerla más bonita y alocada, quien me llena de felicidad todos los dias, con un simple mensaje de texto o con un abrazo de 3 horas.
A él, le agradezco profundamente que me devolviera las ganas de querer bonito, de querer en serio y de querer de verdad.
ÉL, el futbolista prohibido que se robó mi corazón, hoy comparte a mi lado sus alegrias y sus tristezas, así como comparte y se preocupa por las mias, es mi mayor apoyo despues de mi familia, mi confidente y mi nuevo mejor amigo.
A ti Aron, gracias por ser y por estar.