Ella era hermosa, del otro lado del salón, podía observar como cada distinto tono de su cabello brillaba con el sol, como su pálida piel, tomaba rubor con el frío de la mañana, y sus grandes y brillantes ojos almendra miraban curiosos por la ventana.. muy curiosa me sentía por ella, una belleza muy singular poseía, casi como poesía fácil de pronunciar.