La niña y las manzanas es una especie de historia o anécdota corta pero aleccionadora que leí hace tiempo en las redes que ilustra como aún las personas más cercanas a nosotros pueden verse influidas aunque sea por un momento por el prejuicio.
El prejuicio es juzgar negativamente sin tener conocimiento completo de una persona o situación. Lamentablemente en la actualidad muchas personas se dejan llevar por el, ocasionando malos entendidos e incluso rompiendo amistades o relaciones solo por el simple hecho de actuar por impulso y no escuchar la versión de los demás.
Por esa razón comparto con ustedes esta cortas líneas que me hicieron reflexionar con respecto a este tema:

Una niña tenía dos manzanas en su mano. Su mamá se le acercó y le preguntó a su hija si le daría una manzana. La niña rápidamente mordió una y luego la otra. La mamá sintió cómo se le congeló la sonrisa y trató de no mostrar su decepción.Pero la niña le pasa una de las manzanas y le dice: "toma mamita, esta es la mas dulce."***
Finalmente, no nos dejemos llevar por la primera impresión o por las apariencias, detengámonos un momento a pensar, escuchar y reflexionar antes de emitir un juicio que luego sea difícil de revertir, así mantedremos una buena relación con todos y sobre todo con nosotros mismos