“Y sobre todas estas cosas vestíos de AMOR, que es el vínculo perfecto”.
Desde el principio se demostró el amor. Dios todo lo creo con amor, se dedicó a hacer todo hermoso para nosotros. Entrego a su único hijo en propiciación por nuestros pecados y todo eso fue por amor. Por eso Dios nos manda a vestirnos de amor, y no solo para nuestra familia y amigos, sino para todos. Aun a nuestros enemigos nos manda a amar, a esos que nos aborrecen, que nos lastiman, que nos desean el mal. Que si es difícil si, que si cuesta, también, pero es necesario hacerlo para nuestro bienestar, para nuestro crecimiento espiritual y personal, para agradar a Dios.
Amar no es decir “te amo”, es demostrarlo con hechos, es entregarlo todo y todos los días, no es que te doy un poquito hoy y guardo otro poquito para mañana. Es entregarlo sin límites, sin reservas. El amor no se da por conveniencia, no es algo como que, “te portaste bien hoy, te voy a dar amor” o, hoy no estoy complacido contigo, así que no recibieras tu dosis de amor”. Se debe entregar completamente. El amor no se agota, no se envanece, no deja de ser. 1ra de Corintios 13. Ninguna circunstancia por dura que sea, puede desaparecer de ti el amor, si dejas de amar a alguien amarás a alguien más, pero siempre tiene que haber amor en nosotros.
Así que, no te límites al momento de amar. Entrégate todo a ese sentimiento, que si no lo valoran, que importa. Dios ve con agrado ese acto tuyo. Jesús murió y se entregó por amor y aun los mismos suyos le aborrecieron, le escupieron, le golpearon, le crucificaron. Por eso, no mires a los demás, como actúan, como viven. Vive tú, llénate de ese sentimiento hermoso que es el amor. Ama a Dios primeramente, ámate a ti mismo, ama la vida, ama la naturaleza, ama a tu familia, ama a tus amigos, ama al prójimo, ama a todo el mundo. Ama, ama, ama, y nunca dejes de amar.
“Vístete de AMOR, ese es el vínculo (lazo) perfecto”.
By, @luzmary