¡Saludos familia!

Tomé una mala, y difícil decisión y fui para esa casa donde mataron a mi hijo. Cuando lo ví, tirado sin vida, mi corazón no existía en ese momento, y las lágrimas parecían río. El enojo que sentía era grandísimo, pero no me acerqué; debía idear un plan para poder acercarme a mi hijo. Mientras pensaba, vi al hombre salir de esa casa, tocó a mi hijo con su mano toda sucia y se rio. En su otra mano tenía esa resoltera, la misma con la que mató a mi hijo; al verla tuve un plan, venganza. El hombre malo dejó la resoltera en el césped y entró a su casa nuevamente; ese fue el momento indicado. Me acerqué, pero al ver a mi hijo tirado, no pude y lo abracé. Lloré fuerte, que el hombre escuchó mis llantos, quien no dudó ni un minuto y me hizo daño; vi que lo hacía por diversión, no pude hacer nada, yo no tenía el corazón malo de él.
Al final, nos quedamos así. Solamente somos pájaros, y eso nos pasa seguido. Las personas nos hacen daño por diversión, y dicen que somos los malos. Solo disfrutamos de la naturaleza y de nuestra vida. Sé que mi hijo no quería que yo le hiciera daño a ese hombre, porque él no tiene ese corazón. Cada vez que salíamos, lo hacíamos con precaución; hay muchas personas malas en este mundo, y más para nosotros. Solamente somos pájaros, odiamos las resolteras y también sentimos dolor.
Hasta aquí mi participación. Espero que les haya gustado mucho, y también que sea de su agrado. Un fuerte abrazo y bendiciones para todos.