Agradecida con Dios por haberme dado la hermosa bendición de ser madre y por celebrar junto a él su primer año de vida.
En principio no se me ocurría nada, pero ya toda la familia y los amigos estaba esperando su primer cumpleaños para poder compartir a su lado, así que había que sacar todo el arsenal creativo para hacer lo mejor con el menor gasto posible, Aunque no lo crean, todo, a excepción de los globos, fue realizado con puro material reciclado.

Así pues, mi invitación como siempre es ser mejor que nosotros y superarnos cada día, ya sea en lo espiritual, en lo físico o mentalmente.