La vida en una vena artificial: Entre el Artículo 346 y los 200,000 pesos de "silencio".(Parte I)ESP/ENG -Life in an artificial vein: Between Article 346 and the 200,000 pesos of "silence". (Part II)

By @juris.relatos1/23/2026lacolmena

El abandono y el Mercado de la Justicia

Marlon se quedó solo. Sus amigos, impulsados por el miedo, huyeron. En medio de la oscuridad, sintió cómo la vida se le escapaba. Sin móvil y con el hospital lejos, emprendió una marcha agónica.
Pidió auxilio a un conocido, quien al verlo ensangrentado, corrió del susto. Fue un barrendero, un hombre que "extinguía una sanción" (un sancionado), quien se convirtió en su ángel de la guarda. Aquel hombre, que por su situación legal no podía permitirse problemas, no lo dudó: lo escoltó hasta las puertas del hospital.

En el pueblo no había insumos. Marlon fue trasladado a la provincia con un reporte de gravedad. La opción era radical: amputar el brazo. Pero los médicos apostaron por un milagro: una vena artificial.
Hoy, Marlon vive, pero su brazo es un cristal frágil. Una fuerza mal hecha o una tupición en esa vena significaría su muerte. Sin embargo, mientras Marlon aprendía a vivir con su nueva fragilidad, otra maquinaria se ponía en marcha: la de la impunidad.

La familia de Carlos, movida por el miedo a la cárcel y el uso de influencias, intentó desaparecer certificados médicos. Finalmente, lanzaron su última carta: 200,000 CUP. En la Cuba de hoy, donde la necesidad aprieta el cuello de los jóvenes, Marlon aceptó el dinero a cambio de no continuar con el expediente.

Como abogada, este caso me genera una profunda contradicción.
Desde el punto de vista humano: ¿Realmente Carlos y su familia son conscientes de que le han puesto fecha de caducidad a la vida de un joven de 20 años por una cifra de dinero?

Desde el punto de vista jurídico, es fundamental aclarar algo que muchas familias desconocen: En delitos regulados por el Artículo 346, el pago de dinero a la víctima NO exime de responsabilidad penal. El pago puede cubrir la responsabilidad civil (la indemnización por daños), pero la lesión grave es un delito de orden público. El Estado tiene la obligación de perseguir al culpable, porque la integridad física no es una mercancía que se pueda comprar con pesos.

Marlon tiene 200,000 pesos en el bolsillo, pero Carlos sigue teniendo la libertad en las manos y Marlon, una vida que pende de un hilo artificial.

"Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las víctimas y respetar la ética profesional".

La imagen fue generada por geminis al seguir mis instrucciones.
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Abandonment and the Market of Justice

Marlon was left alone. His friends, driven by fear, fled. In the midst of the darkness, he felt his life slipping away. Without a cell phone and with the hospital far away, he began an agonizing march.
He asked an acquaintance for help, who, upon seeing him bloody, ran away in fright. It was a sweeper, a man who "extinguished a sanction" (un sanctioned), who became his guardian angel. That man, who could not afford problems due to his legal situation, did not hesitate: he escorted him to the doors of the hospital.

There were no supplies in the town. Marlon was transferred to the province with a serious report. The option was radical: amputate the arm. But the doctors opted for a miracle: an artificial vein.
Today, Marlon lives, but his arm is fragile glass. A poorly applied force or a blockage in that vein would mean death. However, while Marlon learned to live with his new fragility, another machinery was put into motion: that of impunity.

Carlos's family, motivated by fear of prison and the use of influence, tried to disappear medical certificates. Finally, they released their last letter: 200,000 CUP. In today's Cuba, where necessity squeezes the necks of young people, Marlon accepted the money in exchange for not continuing with the file.

As a lawyer, this case generates a deep contradiction for me.
From a human point of view: Are Carlos and his family really aware that they have put an expiration date on the life of a 20-year-old young man for a sum of money?

From a legal point of view, it is essential to clarify something that many families are unaware of: In crimes regulated by Article 346, the payment of money to the victim does NOT exempt from criminal responsibility. The payment may cover civil liability (compensation for damage), but serious injury is a public order crime. The State has the obligation to prosecute the guilty, because physical integrity is not a commodity that can be bought with pesos.

Marlon has 200,000 pesos in his pocket, but Carlos still has freedom in his hands and Marlon, a life that hangs by an artificial thread.

"The names have been changed to protect the identity of the victims and respect professional ethics."

The image was generated by gemini following my instructions.

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