Justicia Limitada para un Dolor Infinito: Crónica de un Abuso y el Artículo 396

By @juris.relatos1/20/2026introduceyourself

Hola, comunidad de Hive. Soy una abogada cubana apasionada por la justicia y la palabra. He decidido abrir este espacio para transformar expedientes fríos en historias que nos hagan reflexionar...

¿Cuánto vale la inocencia de una niña de cinco años ante los ojos de la ley? Como licenciada en Derecho, he aprendido que los códigos son fríos, pero nunca imaginé que la frialdad de un artículo pudiera congelar tanto el alma de una madre. Hoy les comparto un caso que no solo marcó mi carrera, sino que me hizo cuestionar el equilibrio de la balanza judicial.

El Secreto de las Casitas:
Nora nunca pensó que su vida terminaría encerrada en los márgenes del Artículo 396 del Código Penal cubano. Para ella, la ley era algo que les pasaba a otros, hasta que el "secreto" de su hija Lía rompió el silencio de la tarde.

Nora, madre soltera de 30 años, confiaba en lo que parecía un refugio seguro: la casa de Norma, una cuidadora experimentada. Pero en las sombras de ese hogar acechaba Mateo, de 70 años.
—Mamá, es que no me gusta cómo el tío Mateo juega a las casitas —susurró Lía el 15 de noviembre de 2024.
El juego no era inocente. Incluía "quitar la ropa para poner otra" y tocamientos que una niña de cinco años solo sabía describir como algo que "le dolía ahí abajo". El verdugo usaba el miedo como candado: "Pórtate bien o se lo digo a tu tía para que te castigue".

El Juicio: La Impunidad de las Canas
Llegó el día de la vista oral. Allí estaba Mateo, con la calma de quien se sabe protegido por su propia biografía: sin antecedentes, buena conducta social y, sobre todo, siete décadas de vida.
Como abogada coadyuvante, me puse la toga con una misión clara: justicia para Lía. La fiscalía y yo pedimos el máximo, cinco años de privación de libertad. Una cifra que ya nos parecía un insulto frente al trauma de una menor, pero era el tope de nuestra realidad legislativa.
La sentencia fue un bofetón de realidad: 3 años de Limitación de Libertad. Debido a su edad y su "impecable" pasado, el tribunal decidió que Mateo no pisaría la cárcel. Regresaría a su casa, bajo vigilancia, pero libre de los muros que su delito merecía.

Como profesional del Derecho, me pregunto: ¿En qué momento la vulnerabilidad del victimario superó a la de la víctima? Se valoró la edad de Mateo, pero ¿quién valoró que Lía no tenía conciencia ni fuerza física para defenderse?

La limitación de libertad es una sanción que permite al condenado seguir en su entorno. Mientras tanto, Lía ha sido condenada a una memoria que no podrá borrar con ninguna sentencia. La ley cumplió con sus artículos, pero ¿cumplió con la Justicia?

"Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las víctimas y respetar la ética profesional".

¿Creen que la edad avanzada de un delincuente debería ser un atenuante en delitos contra menores?

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