
Regresó, esta vez regresó y de nuevo no sé si se irá.
Hoy vino y está aquí conmigo.
Me había dejado en paz, le había dicho que ya no tenía cabida en mi corazón.
Hoy vino y se pretende quedar, justo aquí, justo a mi lado.
Quiere abrazarme, me dice al oído que es mi compañera más fiel y que jamás podré huir de ella por más que lo intente.
Me está diciendo ese tortuoso, -te lo dije-. me está llamando estúpido por creer que algo así, como eso de dejarla atrás sería posible.
Hoy vino y se ríe en frente de mi, me ve con su cara burlona y desvergonzada.
Mientras habla, su voz se hace intermitente a mís oídos.Se escucha, la escuho; -jamás ... iré, jamás ... librarás de mi-.
Hoy la veo a los ojos con esa seguridad que te convence.
¿Habrá llegado está vez para quedarse de verdad?
No podré creerlo, jamás me permitiré hacerlo.
Le grité; -Te repudio, te odio, aún cuando a veces eres necesaria.-
Oh, Soledad que siempre vuelve.
Hoy vino y está aquí conmigo.!