
Te has detenido a pensar cuanto tiempo has invertido haciendo planes para tu vida... y cuan diferente puede llegar a ser tu presente con respecto a lo que planificaste.
Ironía? los seres humanos somos tan inocentes o tal vez tan arrogantes, como para pensar que controlamos lo inevitable.
Invertimos tanto convenciéndonos, evadiendo hasta manipulando la vida, pero allí siempre esta esa vaga percepción de lo que eventualmente ocurrirá. Es irrefutable que no controlamos nada, más allá de nuestra actitud frente a lo que ocurre en nuestro entorno real o nuestros deseos.
Nos gastamos la vida persiguiendo sueños, amores, destinos y afectos materiales, mientras nos perdemos del aquí y ahora, de lo real! aquella mirada, una sonrisa, del atardecer, de la soledad, los aromas, esa melodía al fondo mientras tomaban aquel café …de este momento…
Y a pesar del esfuerzo por estar atenta a la vida por momentos, ha sido inevitable, he sido superficial y descuidada por el afán de la rutina, de cumplir EL PLAN! Incluso cuando lo logras, lo que más recuerdas es el recorrido y las experiencias vividas, cuando lo obtienes llegan a ti esas MEMORIAS vividas, lagrimas, risas, desvelos, sensaciones que superan en creces lo que sientes al obtener ese anhelado trofeo, tu primer auto o tu titulo universitario.
Hoy, veo atrás y todo lo que realmente tengo son momentos y sensaciones… más aun si lo perdiera todo, no hay forma de borrar los recuerdos y eso es lo único que realmente nos pertenece, lo que permite el gozo de HABER VIVIDO A PLENITUD!!.

