Cerró los ojos, y por un momento sintió paz.
El dolor desaparecía,
las lágrimas se secaron,
los ojos se llenaron de luz,
una gran sonrisa se reflejó en la boca.

Soñar a veces te juega buenas pasadas,
te evades de la realidad,
te sumerges en otro mundo,
vives realidades alternativas,
a veces esas realidades se convierten en pesadillas,
la mayoria de las veces esas realidades son buenas.
Por eso siempre soñaba, imaginaba,
despertar era demasiado horroroso,
su vida era demasiado dura para vivirla,
sumergirse en los sueños era su medicina,
convertirse en otra persona era su entretenimiento,
pero cuando despertaba, su vida no valía nada.