El Pichón
En lo más alto de un árbol
Un nido baila en silencio,
Y unido al tronco de mármol
Es mecido por el viento,
Llevando por pasajero
Aquel tren hecho de sueños
A un joven suave y ligero,
A un pichón, del nido dueño.
¡Qué feliz el chico vive!
No necesita más nada
Que el cuidado y el amor,
Y ese sabroso alimento
Que llega las madrugadas
En el pico de su padre
Y en la luz de la alborada.
Pero el tiempo va pasando,
Inexorable, y así alejando
En su carro mágico el deseo
Que sintió el joven por el viejo nido...
Y una mañana en la que miró hacia el cielo
Sus ojos vieron luz en lo infinito.
Tras abrir sus alas con ferviente anhelo
Dejó el nido atrás, y ¡qué bonito
Queda el primer hogar en los recuerdos!
Luz abierta, de corazón puro,
Te ruego que ilumines el volar
Del joven rey que ha franqueado el muro
Que divide al castillo colorido
Con su gran jardín, del viejo nido.
Poema de mi autoría.
