
Mientras la fuerza de la corriente golpea su adolorido cuerpo, ella añora la calma de sus aguas sosegadas.
Puede amarse de maneras que no puede llevar a cabo en la tierra. Pensando, a veces, que se debe a la ausencia de oxígeno recorriendo pulmón alguno.
La libertad que alcanza cuando se desplaza durante la pleamar, no puede compararse más que con el deseo de un espíritu osado e indipendiente.
Sigue siendo musa. Con admiración derivada, únicamente, de lo agusta que se siente al petenecerse a sí misma.
《Palabras que salen del nexo que poseo con este ser mitológico, au figura y lo que representa; considerándome a mí misma nada más que lo plasmado en párrafos anteriores representa.》
Ilustración realizada (inspirado en mí) por Gabriel Polando, pueden encontrar más de su trabajo en su cuenta de Instagram (https://instagram.com/gabrielillustra).
Amo la forma en la que se parece tanto a mi; tranquila y serena, mirando como el agua escapa de sus manos tomando su curso, connotando cierto poder que le es inherente por el simple hecho de venir de ella.
Gracias a todos por leer, a Gabriel por su hermosa obra y a movimuentos como los que promueven @cervantes y @mosqueteros al inspirarnos a crear y ser arte.