
En lo alto
Cuando madures
Voy a espantar al azulejo
A piedra limpia
Y aunque digan que soy
un maluco que no dejo ni a los pájaros el aroma
Yo no creo en fábulas de vuelo.
Y ni en lo que piensan los pegones cuando meditan.
Yo sembré esta musacea y me la disfrutaré solito.
Porque estoy destinado por la tierra a saborear sus impulsos.
Dueño soy señoras avíspas
¡¡Fuera de aquí!!
No les dejaré ni las conchas.