Sabor a tu boca, sabor a tus labios...
Un sabor desconocido para mi pero no para la vida.
Esencial como lo es tu primer trago a los 18, o aquel primer toque de marihuana...
Tus labios, mi medicina y alivio, mi antidepresivo y terapeuta, aquello que deseo que no alcanzo a poseer.
Eso eres tu esencial pero inalcanzable, de ahí surge el problema.
