Creo que es una de las palabras más difíciles y complejas que hay...
Cada cosa y situación en la vida tiene su parte buena y su parte menos buena, pero emigrar ¿las tiene? Nací en Venezuela y allí viví toda mi vida en su capital llamada Caracas, llegué a amarla y a odiarla a la vez, mi caótica ciudad. Aunque no tengo tanta experiencia en el tema pues emigré hace poco más de 3 meses, les contaré un poco cómo fue... Me fui de Venezuela a Alemania y se preguntarán ¿por qué? Mi pareja se fue de Venezuela hace poco más de dos años, estuvo un año trabajando en Irlanda, él es chef/cocinero y en Noviembre de 2016 se vino a Alemania. Antes de conocerlo yo estaba ya iniciando todos los trámites para irme de mi país, tenía como destino final España, allí quería comenzar de nuevo a estudiar, Psicología o hacer alguna especialización en mi profesión, pero por cosas del "destino" si así prefieren llamarlo, el plan cambió o mejoró... Así que mientras terminaba de tramitar mis papeles en Venezuela y trabaja a domicilio con mis pacientes, me inscribí en un curso de alemán en el Instituto Goethe en Caracas, al principio y como todo no fue nada fácil pues claro, es un idioma nuevo y algo que nunca en mi vida había visto, aunque hoy en día que ya lo entiendo un poco más, veo que tiene ciertas similitudes con el inglés, pero sólo similitudes y ya...
En Octubre del año pasado salí de Venezuela, con los nervios que ésto acarrea salir por el aeropuerto internacional de Maiquetía, quien ha pasado por allí sabe de lo que hablo y quien no pues les resumo, si a los Guardias Nacionales que ahora "custodian" el aeropuerto, antes de hacer el check-in con la aerolínea te revisan las maletas y dependiendo del estado de ánimo que tengan ése día te piden algo más a cambio (dinero) para dejar que salgas del país, por suerte ése no fue mi caso, aunque sí me revisaron las dos maletas que llevaba a pesar de que iban a reventar (casi 23 kilos en cada una, lo máximo permitido por las aerolíneas). Mi vuelo tenía escala en Madrid, llegaba en la mañana y salía casi a las 2 de la tarde para Múnich, pero casi no dormí, iba con fiebre y un malestar horrible que no me dejó disfrutar nada del viaje como tal, sólo quería llegar a mi destino, bañarme y dormir mucho. Logré dormir máximo una hora en el vuelo hacia Múnich, ya la fiebre había bajado y me sentía un poco mejor. Llevaba todos mis papeles necesarios para entrar a Alemania y ¿qué creen? No me pidieron NADA, sólo me dijeron Willkommen (Bienvenido/Bienvenida) y ya... así que me fui a buscar las maletas que salieron súper rápido y al salir estaba Jorge allí esperándome, luego de 1 año y 9 meses nos volvíamos a ver y no saben lo bien que se sintió...
Hoy en día sigo adaptándome al clima que casi siempre está entre 0 y 6 grados y de los 7 días al menos 5 son nublados y el sol aparece cada 3 semanas más o menos, al idioma alemán que aunque lo comprendo mejor aún me cuesta mucho hablarlo, a una cultura completamente diferente de la que yo estaba acostumbrada, pero una cultura muy hermosa de la cual creo que me estoy enamorando y a la calidez de su gente... sí, aunque no lo crean, aquí la gente con la que me he topado es súper agradable y muy educada, no es lo que mucha gente dice, que los alemanes son serios, groseros y mala cara, quien ha dicho ésto es porque quizás no ha sido lo suficientemente simpático con ellos.
Y tú ¿emigraste? ¿estás por hacerlo?
Si quieres comparte tu historia conmigo en los comentarios, me gustaría saber de dónde son mis lectores y si han emigrando donde viven actualmente.
¡Buenos días desde Deutschland! Guten Morgen meine Lieben!