
No sabía que eras tan interesante una cualidad tuya fue suficiente para indagar en ti. De pronto me encuentro en tu casa, conociendo de tu pasado y familia, algunos hobbies que se te han generado al pasar el tiempo, me encanta el aura de este hogar.
Me distraigo mucho, pero contigo he logrado tener segundos de concentración. A veces pasan a ser minutos sin darme cuenta. En otras ocasiones son horas, no entiendo cómo le haces para mantenerme tan absorto.
Sé que no soy tan divertido en muchos momentos. En cambio, tú solo necesitas una sonrisa acompañada de una mirada que sin dudarlo es característica tuya, logra alegrar el momento y si es incómodo lo desvanece en un instante. Cabe destacar que contigo todo es reconfortante.
Si de verte a los ojos se trata no puedo evitar pensar en besarte, sobre todo si acabo de presenciar tal obra de arte.
Solo en ti encuentro paz.
No dejes de compartir tu tiempo conmigo. Solo en ese instante, lo quiero todo y a la vez no. Si nuestros espectadores no son discretos, no me importa si a ti tampoco, tus labios he de probar yo si el sentimiento es mutuo. Si llega a ocurrir la vida dejara de escalar en grises y utilizara toda la gama de colores, que por distraído a veces no utiliza. Así estén a la mano.
