¿Qué hacer?
¿Qué hacer, cuando el intento se ve ofuscado?
Cuando los labios se cierran, mientras el ojo antagónico,
sutilmente, devela una repulsión
de tu persona, aniquilando toda posibilidad
de transformar el pensamiento deseoso.
El eros sufre en su agonía interna,
para solo ser rematado con no más de tres palabras,
y una leve caricia en la mejilla.