RE: Las cosas de @iriswrite 2 "¿Culpa o responsabilidad? Una elección" / Guilt or responsibility? A choice (ESP/ENG)

2025-03-26T19:00:27


La universidad es sin duda uno de los períodos mas luminosos de nuestras vidas. Imagen tomada de Pixabay.

¡Hola navegantes de esta comunidad! Otra vez nos encontramos en #Holos-Lotus para conversar un tema espinoso y que por lo general evito: la culpa. No sé que tendría @iriswrite en mente, pero este es uno de esos temas en los que es mejor meterse a fondo o quedarse fuera.
Quedarme fuera es la respuesta que por lo general he escogido en lo personal, con resultados desastrosos. Evitar y bloquear la culpa es una pésima decisión a la que muchas veces llegamos evitando precisamente el tomar una decisión consciente. Es mejor enfrentar el sentimiento, racionalizarlo, darle un curso y también un final, para que así pueda nuestra vida continuar su flujo, ya limpia de la turbidez que aporta la culpa.
En este punto quiero hacer una diferencia: no creo que sea lo mismo culpa que responsabilidad. Aceptar nuestra responsabilidad por una mala decisión o un mal resultado es una cosa, y sentirnos culpables es otra muy diferente. Aceptar la responsabilidad nos conduce por lo que considero el buen camino, la culpa es diferente, es un sentimiento destructivo y malsano.
La culpa debemos enfrentarla para desterrarla, la responsabilidad, por el contrario debemos entenderla para tomar mejores decisiones en el futuro.
En el 2017 dejé la carrera de Ingeniería Eléctrica en tercer año, una de las peores decisiones que he tomado, pero esto hay que matizarlo, porque fue una decisión liberadora a la vez. A la carrera accedí mediante Pruebas de Ingreso por Concurso, vino una sola beca a la provincia de Cienfuegos y fue mía, pues tenía el segundo mejor promedio de ese año en las Pruebas de Ingreso, y quien tenía el primero pidió Medicina. Mi punto al mencionar estos detalles es que podía haber accedido a la carrera de mi elección.
La decisión de qué carrera solicitar no fue enteramente mía, hubo presiones familiares de por medio y preferí callar y evitar la borrasca. Craso error que comprendí ya en el segundo año, en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, cuando comprobé que simple y llanamente no soportaba lo que estudiaba. Ingeniería Eléctrica tiene fama de ser una de las "difíciles", con lo cual no estoy de acuerdo pues ninguna asignatura me dió grandes problemas.
El problema radicaba en que como no me gustaba, dedicarle horas de estudio se volvía una tarea cada vez más desagradable. Por el contrario, fuera del ámbito académico vivía días luminosos, rodeado de un grupo de amistades que le daban color y sentido a todo. Personas que todavía hoy llenan mi vida aunque tomaran caminos muy diferentes al mío.


Hay personas que traen luz. Imagen tomada de Pixabay.

Comencé a procrastinar en dos niveles: por una parte aplazaba el estudio (y las malas notas comenzaron a llover), mientras que por otra parte demoraba el tomar la decisión de qué hacer con mi vida. En el fondo me sentía culpable de no haber dado valor a mi criterio a la hora de escoger la carrera, culpable de haber perdido ya dos años en algo que simplemente detestaba, y culpable de no querer dejar un lugar que me hacía sentir tan aterradoramente bien.
Procrastiné otro año más, hasta que en el segundo semestre del tercer año simplemente reventé como un neumático pinchado. El estrés de aparentar que todo iba bien me comió, a tal punto que en algún momento debí sentarme a conversar conmigo mismo. Después de un par de minutos de "conversación" llegué a la conclusión de que era necesario cortar por lo sano: abandonar todo y sentar las bases para retomar mi vida dentro de mis prioridades e intereses.
Explicar esto a mi familia fue el trago más amargo, a tal punto que de su monumental incomprensión deduje la necesidad de renunciar a su aprobación. Decir adiós a mi grupo de amistades fue también amargo, pero ellos entendieron o al menos tuvieron la delicadeza de fingir que entendían.
Diferir, procrastinar y aplazar son los síntomas de que algo va terriblemente mal. La culpa y sus portaestandartes hay que enfrentarlos, al bloquear y evitar los únicos perdedores somos nosotros. Hay que aceptar lo que hicimos mal, entender nuestra responsabilidad en ello, y tomar una decisión para desterrar la culpa y sus correligionarios.


Hoy en el trabajo, imagen de mi propiedad.

Hoy mi vida fluye por otros caminos: pero fluye, he ahí toda la diferencia del mundo. Tengo dos trabajos que se disputan mi tiempo, reconecté con la poesía, tengo una relación estable y estudio una carrera universitaria que disfruto. Encima de todo eso, encontrar tiempo para Hive es un rompecabezas de ratos y apuros, pero:
  • Vivo sin la preocupación de decepcionar a nadie.
  • Estoy libre de la sensación de estar perdiendo el tiempo, que para mí es devastadora.
  • Hago lo que me gusta, dónde y cuando prefiero... si el tiempo me lo permite, pero ése es un mal menor que timonear con buen humor y optimismo.
Esta historia se reduce a una palabra: inmadurez. Pero no por trivial deja de tener un mensaje, al menos para mí. Dejar la universidad fue una mala decisión en el mismo sentido en que tomar una carrera ajena a mis preferencias lo fue. Si hubiese hecho valer mi criterio nada de esto habría sucedido, si hubiera tenido la madurez necesaria en el momento oportuno, otra sería la historia.
Pero de eso se trata, el camino está lleno de baches y toca aprender de ellos también. La culpa es un bache en el que caer una sola vez: más que suficiente. Después de aprendida la lección toca pensar en términos de responsabilidad y ser consecuente con ello.


ENGLISH VERSION




University is undoubtedly one of the brightest periods of our lives. Image from Pixabay.

Hello travelers of this community! We meet again in #Holos-Lotus to discuss a thorny topic I usually avoid: guilt. I don't know what @iriswrite had in mind, but this post touches on one of those subjects where you either dive deep or stay out entirely.
Personally, I've usually chosen to stay out, with disastrous results. Avoiding and blocking guilt is a terrible decision we often make precisely to evade making a conscious choice. It's better to confront the feeling, rationalize it, give it direction and closure, so our lives can continue flowing, cleansed of guilt's murky waters.
Here I want to make a distinction: guilt and responsibility are not the same. Accepting responsibility for a poor decision or outcome is one thing; feeling guilty is entirely different. Taking responsibility leads us down what I consider to be the right path, while guilt is a destructive, unhealthy emotion.
We must face guilt to banish it, whereas responsibility should be understood to make better future decisions.
In 2017, I dropped out of Electrical Engineering in my third year, one of the worst decisions I've made, though it was also liberating. I had entered the program through competitive entrance exams, securing the only scholarship for Cienfuegos province because I had the second-highest test scores that year (the top scorer chose to study Medicine). My point? I could have pursued a personal choice.
The decision wasn’t entirely mine; family pressures played a role, and I preferred silence over conflict. A grave mistake I realized by my second year at Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, when I confirmed I simply couldn’t stand what I was studying. Electrical Engineering is reputed to be "difficult," though I disagree, no subject gave me major trouble.
The real issue was that, since I didn’t enjoy it, studying became increasingly unbearable. Outside academics, however, my days were bright, filled with friendships that gave everything color and meaning, people who, though our paths diverged, still enrich my life today.


Some people bring light. Image from Pixabay.

I began procrastinating on two fronts: delaying study (as poor grades piled up) while postponing the decision about my life. Deep down, I felt guilty for not valuing my own judgment when choosing a career, for wasting two years on something I detested, and for not wanting to leave a place where I felt terrifyingly happy.
I procrastinated for another year until, in my third year’s second semester, I burst like a punctured tire. The stress of pretending everything was fine consumed me, forcing a reckoning. After a brief "conversation" with myself, I concluded I needed to cut my losses: leave it all behind and rebuild my life around my priorities and interests.
Explaining this to my family was the bitterest pill, their profound misunderstanding taught me to renounce needing their approval. Saying goodbye to friends was equally painful, but they understood, or at least had the grace to pretend they did.
Deferring, procrastinating, and delaying are symptoms that something is terribly wrong. Guilt and its bannermen must be confronted; blocking and avoiding only make us the losers. We must accept our missteps, understand our responsibility, and make decisions to banish guilt and its allies.


Today at work, my own photo.

Now my life flows down other paths but it flows, and that’s the whole difference. I have two jobs vying for my time, reconnected with poetry, built a stable relationship, and study a degree I enjoy. On top of that, finding time for Hive is a puzzle of stolen moments, but:
  • I live without fear of disappointing anyone.
  • I’m free from the devastating sense of wasting time.
  • I do what I love, where and when I choose... if time allows, a minor nuisance navigated with humor and optimism.
This story boils down to one word: immaturity. But though simple, it carries a message, at least for me. Leaving university was a poor decision in the same way choosing a mismatched career was. Had I asserted my judgment, none of this would’ve happened; had I been mature enough at the right time, the story would have been different.
But that’s the point, the path is potholed, and we must learn from it too. Guilt is a pothole to fall into just once: more than enough. After learning the lesson, it’s time to think in terms of responsibility and act accordingly.

Este post es libre de IA.  
El origen de las imágenes fue referenciado al pie en cada caso.

This post is free of AI.  
The origin of all images was referenced at the foot on each case.

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