¿Hasta dónde ha llegado nuestra moral? ¿Podría ser que existe? ¿Está realmente latente?
Ser cuestionable por el simple hecho de ser sordo, tonto y crítico de la realidad. Sé una prioridad para lo que nos destruye como país.
Siéntate alrededor de las plagas y las ratas, que no merecen lo menos que poseen. Miren sus grandes bocas sonriendo, burlándose y apostando a más miseria, mientras la mayoría come los desperdicios en bolsas negras, mientras los ingenieros son taxistas, mientras los músicos venden café, deslizando su propia esencia, distrayéndole con caos y desesperación, con la necesidad de ese papel que te permite llegar muy lejos, si lo tienes en abundancia. Sistematizado para creer que la única realidad necesaria es cortarnos la garganta con material de terceros, que solo alimenta una felicidad utópica.
Tú, con tus grandes manos, comiendo en buenos restaurantes, probando el plato más delicioso, mientras que al otro lado de la acera está él, comiendo la fruta más natural y accesible de mi tiempo. ¿Es necesaria la igualdad? ¿Es necesario que todos nosotros tengamos mucho o no tenemos nada? ¿Será necesario seguir viviendo con las manos atadas? siendo domado por ratones de alcantarilla. Ensordecido por el oído y cegado por la codicia.
Van a sacar su mente del concreto, y finalmente liberarán la energía que nos atrajo aquí. Poder ver más allá de los ojos, poder romper la atmósfera para idealizarlos desde el exterior.