
Los mangos
Habría que empezar por perderlo todo nuevamente
Primero lo redondo del ojo pícaro
Las pestañas
El calor de las caricias más o menos platónicas
¿Cómo aprendiste a tocar mi sombra?
Las comisuras
Perder, después, el puente de los leones
El caminar despacio mientras todo se agita violentamente
Mejor perder la ciudad entera para ahorrar tiempo
Incluso: la espesura de la pulpa de los mangos y otra vez el amarillo, ahora hilachudo y frío, aun dulce como los adioses; como cuando decidimos que habría que empezar por perderlo todo nuevamente...
Y nos tomamos de las manos.
*Para continuar leyendo visita mi página web: https://www.adllygonzalez.com.

ADLLY GONZÁLEZ
Caracas (1988). Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. He participado en talleres de poesía con Armando Rojas Guardia, Rafael Castillo Zapata e Igor Barreto. Mis poemas han aparecido en la antología poética Amanecimos sobre la palabra, la revista Philos y el Papel Literario.