Consejos

By @susiunderground2/21/2018spanish

picasso+dos+mujeres+en+un+bar (Small).jpg


Estábamos mi amiga y yo en el Tele-Club del pueblo de al lado, y como esa noche lo atendía un vecino con un físico inspirador, mi amiga gravitó y escribió en una servilleta unos versos que parecían las experiencias de algún sabio griego desconocido para la historia, cruzados con Gloria Fuertes de pequeña en Lavapiés, el barrio de Madrid donde nació. Le dije que eran buenos, que habría que enviarlos a alguna editorial enrollada con la cultura, pero que, según me habían contado, antes era necesario:

Escribir como si hablaras con un amigo
no demasiado amigo,
es decir,
midiendo cada palabra,
que se note que has leído al menos
Moby Dick,
dejar el instante sin asomarte a él, hacer
como que pasabas por ahí
de pura casualidad,
acordarte a veces del pasado
y ponerle una bufanda marrón
con notas de verde musgo,
no sucumbir a la frivolidad
de parecer un niño frente al adulto,
seriedad,
no jugar en los charcos y esconder
tu piedra preferida,
la que siempre va contigo
para que puedas tropezar.
Mucho sería pedirte que fueras varón,
amiga,
pero sí que es conveniente
que firmes con el nombre del vecino,
de tu hermano o tu marido,
o te inventes uno guapo,
aunque puede que digas
que a ti qué te importa eso,
que es mejor, en un momento dado,
ser que estar
digerida.
Voy a por otra ronda,
que tengo ya
la boca seca.
Pero qué bueno que está ese tío.

La pintura es de Picasso “Dos mujeres en el bar”, tomada de:
http://peglez.blogspot.com.es/2012/11/normal-0-21-false-false-false_16.html

12

comments