Culpa

By @jcalero1/5/2018spanish

Es mediodía cuando vuelvo de un sueño sin sueños, la primera sensación luego de abrir los ojos es un detestable sabor amargo en mi boca. Migraña, un mareo que anuncia nauseas. Cualquier sonido es intolerable, escucho como el corazón con su golpe seco, bajo y regular se vuelve un martillo golpeándome en la cabeza. La claridad del día ahora es una luz enceguecedora que agrava la tortura.

Corro a enjuagar mi boca, esperando que pueda borrar el sabor. Bebo el agua a mi alcance, pero es insuficiente para calmar la sed que me consume, y mientras lo hago noto su sabor distinto, amargo. Intento aclarar mi mente, recordar exactamente que pasó y como llegue hasta acá, pero los recuerdos se mezclan en una maraña de imágenes distorsionadas. 

No merezco esto, no me gané nunca un castigo tan cruel. Es cierto, reconozco que hiero a los demás; pero me consuela pensar que no tengo malas intensiones. Levanto mis ojos al cielo, preguntando;  -¿Que he hecho? ¿Que he dicho? ¿Por qué este castigo?. 

Mientras busco en mi mente un motivo sólo encuentro silencio, mis recuerdos son incapaces de darme una respuesta. Una arcada, el vómito que demuestra que en mi estomago solo quedaba agua, la misma que acabo de beber y que mi cuerpo se empeña en expulsar como veneno mortal. Ahora un sudor frío me recorre la espalda, recuesto mi cabeza sobre la almohada de mi brazo mientras me siento desfallecer.

Me resigno, no puedo hacer nada para calmar mi sufrimiento, solo esperar el fin de mi tormento.

Poco a poco, mientras permanezco inmóvil, una revelación viene a mi mente, el germen de una idea toma forma y me susurra “es tu culpa”. Ahora por fin entiendo, el único culpable de esta desgracia soy yo, con solo respetar aquella frase tantas veces repetidas me habría liberado de este veneno que hoy corre por mis venas, de esta inmensa agonía. La sentencia, una promesa simple en apariencia, pero tan difícil de mantener.

“No volveré a beber”


Escrito por Jesús Calero


Fuente Imagen

56

comments