Aún recuerdo la primera vez que nos vimos. Cambiaste mi mundo, lo llenaste de colores y me hiciste feliz. Lo eras todo, pero todo se redujo a nada.
La vida es efímera, y el mismo destino comparte el amor. Y así, como todo lo bueno, nuestro idilio llegó a su final.
De vuelta a la realidad, nuestra historia no fue tan perfecta. Algunos momentos son amargos de recordar. ¿Realmente fue amor o simplemente una fantasía que inventé? Tal vez nunca lo sabré.
Ya nada importa, ni tus palabras, ni los momentos vividos. Es tiempo de cerrar este capítulo y dejar el pasado ir. Todo lo malo se desvanecerá, y en mí, solo vivirá este sentimiento.
Lo que sentí fue real; fue una perfecta ilusión.
