Llegaste a mi vida, como huracán
Arrasando con todo a tu paso
Quitando lo que te estorbaba
Hasta llegar a mi corazón.
Quedándote allí sanguijuela
Alimentandote de mis fuerzas
Te fuiste cuál ratón sigiloso y rápido
Riéndote cual hiena, después de comer mi ser
Cómo León me dejaste tirada
Ya no queda nada
Solo soy carroña y cadáver tieso
Quien será que me reciba
Y me muestre de nuevo la luz
Me pida que lo acompañe
Me tomé de la mano
Y me devuelva a la vida
Lobo disfrazado de cordero
Eso fuiste tú, un animal sin piedad.