
Estuve revisando unos expedientes y pude ver que si todo sigue el curso normal, en el año 2052 tendré 55 años, la edad en la que legalmente podría optar por la jubilación. Decirlo suena extraño, lejano, pero al mismo tiempo inevitable.
Y me preguntaba como será el mundo para entonces, ya que hoy estamos viviendo lo que muchos llaman el “boom” de la inteligencia artificial. Es difícil ignorarlo, está en todas partes: en cómo trabajamos, cómo escribimos, cómo aprendemos, incluso en cómo pensamos. Pero lo que hoy nos parece revolucionario, probablemente para 2052 será visto como algo antiguo, así como hoy vemos el internet de los años 90.
Para ese entonces, es muy probable que la inteligencia artificial haya evolucionado tanto que ya no solo esté compuesta por herramientas que ayudan a realizar tareas concretas, sino que serían sistemas que igualen o superen la capacidad cognitiva humana en casi todas las áreas.
Probablemente exista un cambio en la humanidad, la del "humano aumentado", no creo que seamos robots al 100% pero si que la biología y la tecnología se integren por ejemplo a través de prótesis conectadas directamente al sistema nervioso que permitan sentir el tacto nuevamente, órganos artificiales que podrían eliminar las listas de espera para trasplantes, o la cura de enfermedades que hoy son mortales podrían ser corregidas antes de manifestarse.
Pero luego vendrá la mejora por elección, no por necesidad, habrá personas que decidan aumentar sus capacidades, implantes que mejoren la memoria, lentes con realidad aumentada integrada mostrando información en tiempo real, nanobots circulando en el cuerpo, reparando tejidos o eliminando células dañinas antes de que causen problemas.

Eso inevitablemente creará una nueva brecha social, entre quienes están aumentados y quienes no. También el trabajo cambiará radicalmente, para 2052, cualquier tarea repetitiva, predecible o basada únicamente en datos probablemente será realizada por máquinas. El transporte será autónomo, la manufactura y la agricultura estarán automatizadas casi por completo. Incluso muchas funciones que hoy consideramos “profesionales” serán ejecutadas con mayor precisión por sistemas artificiales.
Y entonces surge una pregunta interesante: si las máquinas trabajan, ¿qué harán los humanos? Tal vez el valor humano se moverá hacia lo que siempre nos ha hecho únicos: la creatividad, la empatía, el propósito, la experiencia consciente de existir, quizás el trabajo dejará de ser tan importante.
También es posible que la energía deje de ser un problema, la energía nuclear podría proporcionar energía limpia y prácticamente ilimitada y la minería espacial podría abastecer los recursos necesarios para sostener esta nueva civilización tecnológica.

Todo esto suena futurista, pero si miramos hacia atrás, el mundo de hoy también habría parecido ciencia ficción hace 50 años. Así que cuando llegue el 2052, oficialmente podría jubilarme. Pero tal vez el concepto mismo de jubilación será diferente. Tal vez las personas vivirán más tiempo, con mejor salud, con cuerpos reparados o mejorados. Tal vez a los 55 años no se sentirá como el final de una etapa, sino como el inicio de otra completamente distinta.
Me pregunto cómo veré el mundo en ese momento. Si miraré hacia atrás con nostalgia, o con asombro. Si sentiré que viví justo en el punto de transición entre dos versiones de la humanidad: la biológica… y la aumentada.Lo único que parece seguro es que estamos viviendo el comienzo de algo que todavía no entendemos completamente.
Imagenes generadas mediante Inteligencia Artificial (Google Gemini) a partir de los textos del autor.
