[Fuente](https://pixabay.com/es/photos/hombre-deprimido-sentado-en-el-piso-2734073/)
A veces el clima hace combinación con mis emociones. El cielo lanza amenaza de lluvia y en mis ojos ocurre lo mismo.
Te fuiste demasiado rápido, lo lento aquí ha sido tu olvido.
Aún tenía cartas por escribirte y aún había atardeceres por compartir.
La nostalgia me acribilla y no puedo defenderme.
Lo peor de todo es que te fuiste y aún vives en este corazón que se ha ido desboronando con el tiempo.
Por un lado, estoy muriendo sin ti, por el otro, creo que ya morí.
Tal vez una copa más anestesie mi dolor.
No sé a dónde fue mi inspiración. Probablemente se fue contigo, a un costado.
Todos dicen que el tiempo lo cura todo, yo siento que el tiempo solo me está destruyendo más.
Ni siquiera tengo fuerzas para intentar sonreír. No me dan ganas de platicar con las personas que hay a mi alrededor.
Mi cuerpo me pesa más cada día, a pesar de que supuestamente estoy adelgazando. Me ha dicho mi doctor que debo alimentarme mejor, que solo así me sentiré bien. No sé cómo explicarle que mi problema no es físico, sino interno. No sé cómo decirle que por más medicinas que me dé, ninguna tiene el remedio para curar mi alma, el alma que quedó rota cuando te alejaste de mí.
Noche tras noche me visita tu silueta disfrazada de insomnio. Las preguntas se incrementan y no encuentro una sola respuesta, una simple explicación para poder entender que tu adiós era necesario. Que no había otra opción. Que tu ciclo en mi vida había finalizado.
Yo no sé cómo la gente viene a decirme que me resigne, que las cosas pasan por algo. Que las personas se van porque viene algo mejor.
Yo no quiero algo mejor, yo ya te tenía a ti y ese era mi pasaje al paraíso sin tener que salir de casa.
Creo que me estoy rindiendo, y es que ya no tengo energía para luchar, para afrontar la realidad y ponerme de pie.
Optaré por desvanecer, y es que sin ti todo carece de luz.
Y yo me encuentro a oscuras.